Tener un libro en las manos es una de las sensaciones más estimulantes para el intelecto, su forma, el peso, la textura de la portada, el lomo y la contraportada, el olor por fuera y por dentro y, al abrirlo, el deleite para el órgano de la visión al disfrutar de la calidad de la edición.
Todos tienen antecedentes de malas posturas, fatiga muscular fácil, se cansan al escribir, letra ininteligible, lentos para escribir, siempre terminan de últimos o no terminan; dispersos, inatentos, les cuesta permanecer concentrados en una actividad, ninguna capacidad de espera.
Lo único que puede salvar a esta ciudad es retomar todo aquello que se perdió, aquella cosa cultural que caracterizaba a Barranquilla antes de llamarse Quillami, era un manto de protección sobre la ciudad de lunes a domingo y de enero a diciembre y que nos mantenía en un estado mental diferente, el que caracterizaba al barranquillero, su bacanería.
Sería importante que los dirigentes comprendieran que la otra mitad de un equipo de fútbol son los aficionados y, por tanto, merecemos ser tenidos en cuenta a la hora de tomar las decisiones, porque se ve muy feo que una ciudad futbolera se acabe de esta manera.
Podría seguir enumerando situaciones de esta complejidad, pero prefiero hacer un llamado a los padres para que revisen el discurso y se dediquen a conocer a sus hijos, ya que muchos no tienen la más mínima idea de quiénes son o qué piensan.
La recomendación es la de un ejercicio moderado, así que, no puede ser un bolero o una balada, sino algo más agitoso, como un chachachá o un porro. No se recomienda una descarga porque el otro extremo tampoco es conveniente, el exceso de ejercicio es para tener cuerpos competitivos, lo cual no es el punto, sino espantar cualquier asomo de depresión o ansiedad con la sabrosura de la canción.
Sonido Bestial se convirtió en una obra emblemática en la que mostró su sello como compositor, salsa a otro nivel, en el que es posible hacer maravillas fusionando los elementos de la música salsa con el jazz y la música de conservatorio.
Ya en el escenario es un monstruo que hace música con un trombón tenor con el que ha logrado su sonoridad característica agresiva y callejera que oscila de un registro agudo brillante a un registro bajo grave, que lo hace inconfundible.
En una de esas filosofadas salseras, alguien soltó la frase: Hey, ¿y si les decimos a esos manes que vengan a sembrar aquí? Todos volteamos a verlo como gallos mirando sal, hasta cuando alguien dijo: Eche, sí, ¿por qué no?
Esto no es una gracia o una broma, es algo bien serio que requiere nuestra consideración y muchos análisis acerca de en qué se está convirtiendo la especie con tantos trans que han aparecido en este comienzo de siglo.