
La demanda que suscitó el fallo de la Corte Constitucional y los debates en el Congreso fue interpuesta en noviembre de 2010 por varios defensores de los derechos humanos, que alegaron que debía ser cambiado el concepto tradicional de familia definido en el artículo 113 del Código Civil y en la Constitución Nacional, y que tiene al matrimonio como 'un contrato por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, procrear y auxiliarse'.
Para los demandantes las expresiones 'un hombre y una mujer' y 'de procrear' violan derechos como los de la igualdad y el libre desarrollo de la personalidad.
La Corte, entonces, en la sentencia C-577 de 2011 tomó cinco decisiones: aunque declara exequible la expresión 'un hombre y una mujer', se declara inhibida para pronunciarse sobre las expresiones 'de procrear' y la misma 'de un hombre y una mujer' y exhorta al Congreso para que antes del 20 de junio de 2013 legisle 'sobre los derechos de las parejas del mismo sexo con la finalidad de eliminar el déficit de protección que (...) afecta a las mencionadas parejas'.
Y, por último, el alto tribunal indica que 'si el 20 de junio de 2013 el Congreso no ha expedido la legislación correspondiente (como en efecto sucederá, ya que se hundió esta semana el proyecto de ley de matrimonio igualitario), las parejas del mismo sexo podrán acudir ante notario o juez competente a formalizar y solemnizar su vínculo contractual'.
La Corte, además, advierte que 'en cualquier caso, lo que a la luz de la interpretación constitucional está fuera de toda duda es la condición de familia que tienen las uniones conformadas por parejas del mismo sexo, la existencia del déficit de protección y la necesidad de instaurar una figura contractual que les permita constituir la familia con base en un vínculo jurídico'.
Con esta sentencia, y sin ley, la concejal capitalina y activista LGBTI Angélica Lozano explica a EL HERALDO que 'el 20 de junio nos vamos ante notarios y jueces, pero un juez sólo celebra matrimonios, y si no nos casan, porque ese es el único vínculo contractual solemne que protege la familia, vamos a irnos ante un juez con una tutela, la primera instancia se lleva 10 días, la segunda instancia otros 10 días, y llega a la Corte (Constitucional) en el mes de agosto próximo, y en lo que se demore la Corte en fallarlo: seis meses, un año, dos años, tendremos matrimonio igualitario'.
Sobre el ambiente que habría en el alto tribunal al respecto, añade Lozano que 'es una Corte nueva, pero el que llegue no puede venir a borrar lo que ha hecho esta Corte en 13 años (ha reconocido derechos como a afiliarse al sistema de pensiones y salud, y a la herencia, entre otros), y no puede borrar la sentencia. De modo que vamos ante la única institución del Estado garantista, que es la que nos ha reconocido todos nuestros derechos'.
A la comunidad gay colombiana Lozano la invita 'a tener ánimo y dignidad, tenemos la fuerza de los argumentos, nos toca luchar cada derecho, no se dejen engañar, no vayan a firmar ninguna unión ‘chimba’ el 20 de junio, el matrimonio es el único que garantiza la igualdad con efectos jurídicos inmediatos y también la igualdad simbólica, no nos morimos por casarnos pero es absurdo que no podamos hacerlo, ¿o es que nos van a bajar los impuestos?, a nuestro amor le caben los mismos derechos'. TB




















