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Las aulas de las universidades e instituciones académicas de Barranquilla se han consolidado, con el transcurrir del tiempo, en uno de los pilares de su crecimiento económico. Estos espacios, donde se da rienda suelta al conocimiento y la investigación, han cumplido un papel clave en la formación de los futuros profesionales del Caribe colombiano, dotándolos de las capacidades necesarias para responder a los retos de un entorno laboral en constante cambio.

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Consciente de su poder de transformación, la academia en la capital del Atlántico ha liderado un proceso de empoderamiento social que ha permitido tender los puentes necesarios para impulsar el acceso al conocimiento por parte de las comunidades más vulnerables.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación, a corte de 2022, el 51,3 % de los jóvenes que se gradúan de colegios públicos y privados pasan a la educación superior de forma inmediata.

Este trabajo se ha venido articulando con actores como el sector público y el ecosistema productivo, dándoles respuesta a las crecientes necesidades del territorio. No en vano, Barranquilla es considerada como un nodo de la innovación en el país.

Para Arcesio Castro, rector de la Institución Universitaria de Barranquilla (IUB), uno de los principales avances en educación superior ha sido la implementación de estrategias para cerrar las brechas en acceso educativo.

Resaltó que contar con cuatro sedes y el desarrollo de la iniciativa ‘IUB al Barrio’ han permitido liderar procesos de formación de alta calidad.

“Nuestros programas responden a las necesidades del sector productivo, social y educativo de Barranquilla, el Caribe y el país. Tenemos la ventaja de formación por ciclos propedéuticos, que permiten a los jóvenes seguir su formación y poder acceder al mercado laboral”, dijo.

Recalcó que el mejor camino para transformar la sociedad son los procesos educativos: “Actualmente tenemos 12 mil estudiantes y esperamos que en dos años puedan ser cerca de 24 mil. Es un desafío, pero la IUB tiene que convertirse en un pilar de la Barranquilla del futuro”.

Pertinencia en la formación

Sonia Falla, vicerrectora académica de la Universidad Simón Bolívar, indicó que una de las principales banderas de la alma mater en sus 53 años de trayectoria ha sido la formación pertinente del talento humano, respondiendo a las necesidades del mercado local, pero con una marcada visión global.

“Hemos identificado las transformaciones del entorno laboral y social de la ciudad, y por eso adaptamos nuestra oferta académica para responder a las nuevas demandas. Somos una de las universidades privadas del Caribe colombiano con mayor número de programas, y actualmente contamos con 13 nuevos programas en trámite ante el ministerio para su registro calificado”, expuso.

Destacó la apertura de programas como el Doctorado en Ciencias Clínicas, único en su especie en el país. A eso se le suma la incursión en campos como la inteligencia artificial a través de un pregrado y una maestría. En los próximos meses se espera contar con el aval del Ministerio de Educación para ofertar un doctorado en esta rama.

“Nos enorgullece ser una de las dos universidades privadas del Caribe colombiano con acreditación de alta calidad por ocho años, un sello otorgado por el Ministerio de Educación Nacional que respalda la calidad de nuestros servicios educativos, la pertinencia de nuestros programas, la solidez de nuestra investigación científica y, sobre todo, nuestro compromiso con el desarrollo social”, recalcó.

CortesíaLos espacios académicos en la ciudad impulsan la apropiación del conocimiento.

Crecimiento en investigación

Eduardo Crissien Borrero, rector de la Universidad de la Costa, destacó que –en los últimos 20 años– Barranquilla ha experimentado un notable crecimiento en investigación científica y tecnológica.

“La CUC, por ejemplo, alcanzó más de 600 artículos científicos anuales en el 2024, posicionándose como la segunda universidad a nivel nacional en citas por artículo. La investigación en la universidad se traduce en innovación y desarrollo tecnológico con más de 16 patentes”, resaltó.

También dijo que el fortalecimiento de áreas como la ingeniería, tecnología de la información, biotecnología, logística, comercio exterior y sostenibilidad responde a las demandas de los sectores estratégicos de la ciudad como la industria portuaria y el comercio internacional.

“Aunque aún existen desafíos, las universidades están trabajando en observatorios laborales y prácticas profesionales para cerrar esta brecha”, puntualizó.

Los retos pendientes

Para José Alfredo Aparicio, decano del Instituto de Educación de la Universidad del Norte, es necesario que Barranquilla avance en el desarrollo de un ecosistema en el que confluyan el sector público, la academia y las empresas para impulsar iniciativas que dinamicen el desarrollo académico.

“Las universidades se han centrado en la docencia y en la investigación, pero se investiga para las publicaciones, no hay una gran producción investigativa para el desarrollo tecnológico y la innovación. Si no se avanza en este propósito, difícilmente realmente va a haber un desarrollo significativo y un impacto en el desarrollo de la ciudad”, mencionó.

Indicó que cerca del 33 % de la formación en instituciones de educación superior en Barranquilla y su área metropolitana corresponden a las áreas administrativa y comercial. Le siguen las ingenierías con el 17 % y el derecho y el área de la salud con un 7 %, respectivamente.

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“Siguen todavía sin cubrirse áreas muy importantes relacionadas con el desarrollo de capacidades STEM. Son muy bajos los porcentajes de formación en matemáticas, estadística, también en términos de temas de medio ambiente e incluso en temas como veterinaria”, aseguró el experto.

En ese sentido, Aparicio recalcó que se requiere trabajar en alianzas que permitan entender la importancia de invertir en la ciencia y la tecnología: “Debemos darle la importancia necesaria. Que el tema STEM no sea una iniciativa de un año, sino que sea un proyecto de largo plazo; que podamos dar pasos para el aumento de recursos obtenidos por la vía de la innovación”.