La Organización Mundial de la Salud (OMS) habló sobre tres factores importantes que deben tener en cuenta los gobiernos locales para el regreso de los niños a las aulas de clases.
En primer lugar, dice que se necesita conocer claramente la transmisión actual de la COVID-19 y la gravedad de la enfermedad en los niños.
Como segundo punto se deberá tener en cuenta la epidemiología del virus en la zona en la que se encuentra la escuela.
Por último, afirma que es necesario tener capacidad para aplicar medidas de prevención y control del virus en el entorno escolar.
'A la hora de decidir si reabren las escuelas, los gobiernos locales deberán evaluar su capacidad para aplicar medidas de prevención y control de la infección', indica el director general de la OMS, Tedros Adhanom.
Además, en un documento publicado por la OMS (consideraciones para las medidas de salud pública relacionadas con la escuela en el contexto de COVID-19), el organismo internacional señala aspectos que cree se deben tener en cuenta para decidir si las escuelas se reabren o no.
'La decisión debería estar guiada por un enfoque basado en el riesgo para maximizar el beneficio educativo y de salud de los estudiantes, profesores, personal educativo y la comunidad en general, y ayudar a prevenir un nuevo brote de COVID-19', indica la OMS.
También aseguró que se debe tener mayor conocimiento de la enfermedad en los menores. 'Las enfermedades graves debidas a la COVID-19 se observan con poca frecuencia en los niños. El papel de los niños en la transmisión sigue sin estar claro y se necesitan datos adicionales', se lee en el documento.
Además señala que hay que valorar los daños derivados de tener los colegios cerrados, como el aumento de la desigualdad en los resultados educativos, un acceso limitado a las comidas en algunos hogares en riesgo de exclusión y la posibilidad de que los niños no regresen a la escuela.
También hace hincapié en tener en cuenta la edad de los estudiantes: 'Los niños más pequeños pueden encontrar más difícil mantener un distanciamiento físico de al menos un metro'.
Dentro de sus recomendaciones, el organismo destaca la higiene y prácticas diarias como el recreo o el distanciamiento físico y la escuela virtual.
Estos lineamientos se dan luego de que varios países en la última semana han comenzado a derogar de forma escalonada las órdenes de recluirse en casa y han reactivado sectores productivos. Otros también han habilitado las escuelas como es el caso de Alemania, en donde se permiten solo 15 estudiantes por aulas.
La OMS también habla de evaluar qué se puede hacer para limitar el riesgo de exposición o contacto físico directo en clases de educación física, deportes u otras actividades físicas, así como en los parques infantiles, las áreas húmedas y vestuarios.
En Colombia el panorama aún no está claro, la ministra de Educación, María Victoria Angulo, ha dicho que las restricciones para el regreso de los estudiantes a las aulas se mantendrían hasta el 31 de mayo, tal como lo establecen los protocolos del Aislamiento Preventivo Obligatorio.
La funcionaria explicó que mientras tanto el país continúa con el programa ‘Estudio en Casa’ y recordó que volver a la escuela no es una medida menor que se pueda tomar de un día para otro, sino con mucho cuidado y de la mano del Ministerio de Salud.
La ministra agregó que se debe tener en cuenta el momento en que se encuentra la curva de la pandemia, no solo en Colombia, sino a nivel internacional, con base en ese comportamiento se diseñaran los protocolos que se adoptarán para tener las garantías de bioseguridad para los estudiantes. El trabajo coordinado se hará con las secretarías locales y departamentales de educación para preparar el momento del regreso a la presencial en las aulas, tanto para colegios como para universidades.
Por su parte, Unicef ha invitado a las escuelas, tanto las que están abiertas como las que ofrecen ayuda a los estudiantes a través de la enseñanza a distancia, a proporcionar a sus alumnos un apoyo integral.
'Las escuelas deberían ofrecer a los niños información vital sobre el lavado de manos y otras medidas para protegerse a sí mismos y a sus familias; facilitar el apoyo a la salud mental, y ayudar a prevenir el estigma y la discriminación alentando a los estudiantes a mostrarse amables entre ellos y evitar estereotipos cuando hablan del virus'.