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Esta semana se hizo viral un video en el que una mujer abrió el ataúd en el que se encontraba el cadáver de su madre –que había fallecido por COVID-19– para 'verla por última vez', y se da cuenta de que el cuerpo no corresponde a su progenitora.

El caso ocurrió en Sincelejo (Sucre) y terminó con la intervención de la Alcaldía y la Personería del municipio para hallar el cuerpo de la mujer.

Las imágenes e historias alrededor de lo ocurrido lograron impactar a ciudadanos de todo el país, quienes se apresuraron a juzgar las acciones de la familia de la fallecida y a cuestionar el por qué y cómo se presentó la equivocación que casi les hace sepultar un cadáver desconocido.

Sin necesidad de abrir ataúdes, cuatro familias de Barranquilla se enfrentaron con el mismo error y el debate sobre la disposición de cadáveres de personas fallecidas con COVID-19 se avivó aún más.

El caso

El señor Orlando Carrillo Sánchez fue enterrado dos veces. Tras fallecer por COVID-19 el pasado lunes en la Clínica del Prado de Barranquilla, sus familiares más cercanos le dieron el que pensaban sería el último adiós al anciano en el cementerio Jardines de la Eternidad a la mañana siguiente

La noticia de su muerte no fue fácil de digerir para la familia. En una ceremonia con poquísimas personas, pero con mucho desconsuelo, el abuelo Orlando fue sepultado. Sin embargo, luego se dieron cuenta que haría falta un segundo ritual fúnebre para despedir por completo al patriarca.

No se trata de una película de fantasía, pero sí fue un terrible horror para la familia del fallecido saber que el cadáver que habían llorado no era el de su abuelo.

'Le dimos sepultura y ese mismo día (martes) a las 2:00 de la tarde recibimos una llamada de un conocido que nos dijo que mi abuelo estaba en la morgue de la clínica', contó, todavía sorprendido, Henry Mendoza, nieto del fallecido Orlando Carrillo Sánchez.

Para respaldar lo que afirmaba, contó Mendoza, el allegado a la familia les envió una fotografía –la última de Orlando– del querido abuelo recostado sobre una camilla del depósito de cadáveres de ese centro médico.