Christopher Lance Janigan, de nacionalidad estadounidense, y detenido desde el pasado 11 de enero por supuesta posesión de sustancias alucinógenas, murió en la madrugada de ayer en el Hospital de Bocagrande, tras sufrir un infarto.
El 13 de enero, el detenido manifestó en las instalaciones de la Fiscalía que se sentía mal de salud, por lo que se pidió al Instituto de Medicina Legal una valoración médica y psicológica. De este modo, fue internado en el Hospital de Bocagrande hasta el 14 de enero.
Finalmente, el miércoles 18 de enero, en el Centro de Servicios Judiciales, la jueza dictó medida de aseguramiento en la cárcel San Sebastián de Ternera.
En los registros que se llevan en las celdas del ente acusador quedó consignado que a las 8:40 de la noche, Janigan regresó a las instalaciones de la Fiscalía del barrio Crespo y le pidió al custodio de la Policía, que tenía asignado, que lo llevara al baño.
Cuando el uniformado lo esperaba afuera vio que convulsionaba y tuvo que ser trasladado nuevamente al Hospital de Bocagrande.
En el centro asistencial fue ingresado a la UCI, en donde, según el último reporte médico, tuvo cuatro infartos. No obstante, se está a la espera del reporte del Instituto Nacional de Medicina Legal.
Por otro lado, una fuente judicial relató a este medio que el ciudadano norteamaricano habría sido víctima de engaño por parte de una abogada que le ofreció defenderlo en las audiencias preliminares; sin embargo, nunca apareció.
El malestar del extranjero obedeció a que este le había entregado parte de sus pertenencias personales a la jurista. Lo que, al parecer, hizo que Janigan se sumiera en una crisis y, tras el consumo excesivo de medicamentos, infartara.