Compartir:

Un juez penal especializado de Valledupar, emitió sentido de fallo condenatorio contra Yuberlys Bermúdez Rubiano, Isaías Peña Oliveros y Wilfrido Campos, por su participación en los hechos violentos ocurridos en Registraduría municipal de Gamarra, sur del departamento, el 28 de octubre de 2023, en los que una funcionaria de esa entidad murió y otras seis personas resultaron heridas.

(Le puede interesar: Policía de Sucre refuerza su capacidad con la llegada de cuatro grupos estratégicos)

En ese sentido, fueron declarados responsables de los delitos de homicidio y tentativa de homicidio, ambas conductas agravadas; e incendio. La investigación orientada por una fiscal de la Dirección de Apoyo Territorial demostró que, en medio de una manifestación por una decisión electoral que afectaba los intereses políticos de un candidato específico, varias personas ingresaron violentamente a la sede de la Registraduría de Gamarra y le prendieron fuego.

Se acreditó en el curso del proceso que Isaías Peña Oliveros y su esposa, Yuberlis Bermúdez Rubiano, ocultaron y trasladaron una pimpina de gasolina en un coche de bebé.

(Vea aquí: Condenan a tres integrantes de banda dedicada a la defraudación de energía en Santa Marta)

Por su parte, Wilfrido Campos y otro hombre recibieron el combustible que posteriormente un tercero roció para incendiar el inmueble.

Esta acción terminó por ocasionarle la muerte a una servidora y generar quemaduras de gravedad a otros funcionarios.

En los próximos días se realizará la audiencia de lectura de sentencia, cuya pena oscila entre los 15 y 20 años de prisión.

(Lea también: Capturan a adulto mayor por intento de feminicidio en Valledupar)

En estos hechos, murió Duperly Arévalo Carrascal, de 43 años, quien quedó atrapada en las llamas y el humo. Su función era la de auxiliar administrativa en los procesos electorales. Era madre soltera y tenía dos hijos de 13 y 7 años.

Ofelia Patricia Castro Roca, registradora de Gamarra, fue dada de alta luego de 60 días de permanecer en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Santander, en Bucaramanga, para la fecha de los hechos. Sufrió quemaduras de segundo y tercer grado, quedando con secuelas en su cuerpo, además de las psicológicas. No ha vuelto a trabajar y medicina ocupacional la calificó con invalidez, por lo que está en trámites de pensión anticipada.

(Le sugerimos: Así luce la ‘la Ruta del Jilguero’, en homenaje a Jorge Oñate)

El caso más complejo lo vive Rosenda Contreras, auxiliar administrativa, quien luego de ser dada de alta del hospital en Bucaramanga, sus familiares la trasladaron a Gamarra, pero se encuentra conectada a un ventilador mecánico, puesto que permanece en estado vegetal.