En un contexto de creciente tensión diplomática entre Estados Unidos y Colombia, el gobierno chino ha expresado su postura sobre la reciente crisis migratoria y las deportaciones de sus ciudadanos. Esto, luego de que el presidente Gustavo Petro se negara a aceptar dos vuelos militares con 160 colombianos deportados por delitos migratorios y comunes. Mientras tanto, países como Venezuela, Cuba y México han manifestado su apoyo a Colombia.
El canciller Luis Gilberto Murillo, en sus últimos días de gestión, había trabajado en formar una coalición de países que abordara las medidas de Trump relacionadas con aranceles, control de drogas y la situación de los deportados. “Ha hablado mucho de migración, hay temas de comercio que tendremos que discutir y un enfoque distinto del abordaje de la política de control de drogas”, declaró Murillo.
Le recomendamos: Petro tras crisis con EE. UU.: “Jamás podemos aceptar que se nos impongan condiciones”
En medio de este tumulto, el dictador venezolano, Nicolás Maduro, ofreció su respaldo a Petro, instando a la unión de los pueblos de Colombia y Venezuela para superar las dificultades. “Ambos pueblos, inspirados en nuestro Libertador Simón Bolívar, sabremos superar las dificultades”, afirmó Maduro. Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó las represalias de EE. UU. como un chantaje, reafirmando su apoyo al gobierno colombiano. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, adoptó un enfoque más cauteloso, pidiendo más información antes de pronunciarse.
Le sugerimos leer: La derrota de Petro y las tensiones que llevaron al borde del abismo las relaciones entre Colombia y EE. UU.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, también se refirió a la crisis en una rueda de prensa, afirmando que espera que Estados Unidos y Colombia resuelvan sus diferencias de manera adecuada. Sin embargo, también aclaró que el gobierno chino se opone firmemente a cualquier forma de migración ilegal y que ha cooperado con las autoridades estadounidenses en la repatriación de sus ciudadanos. “El principio de China es recibir a los repatriados cuya nacionalidad china se confirme en China continental después de la verificación”, agregó Ning.
Analistas han señalado que la respuesta de Trump ante la negativa de Petro de aceptar a los deportados va más allá del tema migratorio y está ligada a la postura del gobierno colombiano sobre Venezuela y Cuba, así como a la creciente influencia de China en la región.
En entrevista con el diario El Tiempo, el exembajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, apoyó esta visión, enfatizando que la relación entre ambos países abarca una amplia gama de temas, desde migración hasta la influencia de China y la lucha contra las drogas. En este tipo de escenarios, es crucial que Colombia adopte un enfoque más pragmático y menos ideológico para facilitar un diálogo constructivo y efectivo con Washington.