Compartir:

El sometimiento sexual de cuatro mujeres en Cuatro babys, último sencillo del paisa Maluma, la polémica generada por medios internacionales, las explicaciones no dadas del autor y las reacciones de otros artistas reavivaron las críticas en torno al reguetón, tachado de machista, y el debate sobre la responsabilidad social de la cultura.

Todas saben en la cama maltratarme / me tienen bien, de sexo me tienen bien / estoy enamorado de cuatro babies / siempre me dan lo que quiero / chingan cuando yo les digo / ninguna me pone pero. Frases como estas, que componen la letra de la canción, fueron señaladas como misóginas por la artista visual y activista española Yolanda Domínguez en una columna en El Huffington Post, que inició el debate.

'Es toda una apología de violencia hacia las mujeres que las describe como meros cuerpos intercambiables y disponibles al servicio del deseo sexual ilimitado, irrefrenable e incontrolable de los varones', escribió Domínguez, luego de la participación del colombiano en la versión española de La Voz. La misma franquicia en Colombia tuvo a Maluma como jurado en la versión del programa para niños.

Desde entonces, medios internacionales y nacionales han replicado las críticas, pues las redes sociales estallaron desde la semana pasada con protestas de indignados en contra del cantante. A tal punto que a través de Change.org piden la retirada de su videoclip, que se acerca a los 200 millones de reproducciones en YouTube desde su publicación en octubre pasado.

'Es absolutamente denigrante para el género femenino', dice Laura Pérez Sánchez, promotora de la iniciativa. Por su parte, otra usuaria de Change.org pide que investiguen el género musical por 'delito de apología a la violencia de género'.

Hasta el samario Carlos Vives, quien trabajó con Maluma en Ella es mi fiesta y el remix de La bicicleta, se refirió al tema. En entrevista con la revista Semana afirmó que el paisa 'tiene canciones muy perversas y líricas muy pobres'. Y agregó: 'En el reguetón hemos encontrado mucho esto. Sí, no dejo de darme cuenta de que hay canciones muy malas y que esas canciones son precisamente las que tienen más oportunidades que las de otros artistas que tienen mensajes más amorosos y con mayor calidad'.

¿Qué dice Maluma?

Después del éxito que tuvo en 2016, Maluma, el último fenómeno musical de Latinoamérica, parece no darle mayor importancia a la avalancha de críticas. No era para menos, pese a su juventud (22 años), se codea con Ricky Martin y Shakira (su canción conjunta, Chantaje, lidera la lista española y la Hot Latin Songs en EE.UU.). Además, en un lustro de carrera acumula 40 millones de seguidores en redes sociales.

Así que, lejos de disculparse por ofender a las mujeres y a quienes así lo consideran, Maluma se comparó con Jesucristo para hacerle el quite a la polémica. 'Por una cosa o la otra siempre te van a juzgar, solo haz lo que te salga del corazón, lo que te haga feliz. Si hablaron de Jesucristo, ¿por qué te sorprendes cuando hablan de ti?', escribió junto a la publicación de una foto en su Instagram.

Recientemente, a su paso por Mendoza, Argentina, antes de cantar Cuatro babys (tema que hace junto a los raperos Noriel, Bryant Myers y Juhn All Stars) en el concierto de su gira por ese país, dejó claro que no piensa dejar de hacerlo. 'En mi música no mandan las radios, en mi música no mandan las disqueras, en mi música no mando yo, en mi música manda el público, carajo. Si ustedes quieren que siga cantando está canción, yo la voy a cantar por el resto de mi vida'.

Reguetón, en encrucijada

En esta ocasión fue el colombiano la pieza del señalamiento que el reguetón siempre ha sufrido, y que ha tenido que lidiar más de un cantante de este género. Uno de los primero, quizás, quien puso en la mira internacional esta música fue el puertorriqueño Daddy Yankee.

Gracias a su procaz canción Gasolina, aquel cruce del sonido parsimonioso del reggae jamaicano con el descaro rapeado del hip hop pasó de distribuirse en casetes en puestos callejeros a convertirse en un movimiento internacional.

La humildad de sus orígenes imponía también inmediatez en los referentes. Las letras del reguetón bebían del barrio y de la discoteca y trasladaban esa idiosincrasia sin eufemismos.

'Le digo a todo el mundo que tengo canciones de contenido para adultos, como la clasificación de las películas, y que un buen actor hace todo tipo de filmes. Cuando nos tenemos que expresar con un contenido explícito, lo hacemos', replicó en su momento Daddy Yankee sobre la imagen sexual que ofrecía de las mujeres.

Cada vez son menos los artistas de la nueva hornada que osan reivindicar su figura. Entre ellos está J Balvin. 'Mis letras no son groseras, pero el género tiene su historia y empezó así, con letras reales y crudas, como pasó con el rock, con la salsa, con el punk', aseguró el colombiano.

Son muchas las voces que alertan que los patrones sociales que se critican en el reguetón están en otras manifestaciones culturales habituales, aunque quizás de un modo menos explícito o grueso.

Para María José Díaz-Aguado, catedrática de Psicología de la Educación y directora de la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid, 'la violencia machista se sigue transmitiendo a través de sutilezas que no generan el mismo rechazo' que un bofetón, pero que pueden derivar en él.

*Con información de Efe