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'No voy a estudiar esa carrera porque es muy difícil', 'no voy a aceptar ese trabajo porque exigen mucho', 'aunque el día parece que será fresco, estoy seguro que más tarde hará mucho calor'. ¿Le suenan familiares estas frases? Probablemente las ha escuchado antes, o aunque no sean las mismas, le recuerdan a algunas personas de su grupo social. En todo caso, estos comentarios pesimistas van ligados a una manera también negativa de ver la vida.

Expertos afirman que la forma en que se ve al mundo, sea negativa o positiva, se adquiere desde que se nace. Sin embargo, existen otros factores culturales, de crianza y personales que pueden potenciar que las personas adopten un modo determinado para pensar y ver las cosas a su alrededor.

La neuropsicóloga Nury Lugo explica que cada persona viene al mundo con una carga genética que determina su personalidad. Por ende, la visión que tiene del mundo y su manera de interactuar con él depende de esta. 'Hay personas que nacen con una condición, con unos rasgos expresivos, con una tendencia al pesimismo y esa persona tiende a ser negativa. Eso no es aprendido, con eso se nace, la conducta humana tiene bases evidentemente biológicas'.

La experta señala que si además de esta condición, se nace en un entorno donde existen muchas restricciones y limitaciones, la persona va a desarrollar aún más esa tendencia a ser negativo. 'Cuando los niños son criados en patrones culturales restrictivos, donde les dicen no agarres eso, no te subas aquí y esa cantidad de normas y reglas de padres autoritarios inhiben en la personalidad de quien más adelante puede llegar a ser una persona que ve el punto negro en una pared blanca o a quien le están presentando una gama de opciones y siempre está viendo la más difícil'.

Lugo asegura que por naturaleza el ser humano tiende a irse por el lado más difícil de las cosas, y si se presentan varias alternativas, elige la más fácil de todas. 'Y si tienes la tendencia de pensar de manera negativa vas a tratar de bloquearte. Las personas, generalmente, nos hacemos autosaboteo; es decir, queremos engañarnos a sí mismos, es un fenómeno psicológico que se llama disonancia cognitiva, que hace referencia a que sabes muchas veces que no debes hacer algo, pero lo haces'.

La neuropsicóloga manifestó que desde el psicoanálisis del neurólogo Sigmund Freud se puede explicar el origen de la negatividad en las personas. Esta teoría hace referencia a que la personalidad se estructura desde tres instancias físicas que son la formación del ello, del yo y del súper yo. 'Dice la teoría que si la etapa en que se instaló él ‘no’ se prolonga mucho más tiempo obviamente se desencadenará en su personalidad esa condición, entonces será muy fuerte el ‘no’ y muy restrictivo. Por muy colorido que esté el día lo va a ver gris'.

Experiencias

Por su parte, la psicóloga Luz Marina Ramón afirma que las personas son el resultado de todos los aprendizajes que han tenido en la vida; es decir, que en la medida que van viviendo cosas van adquiriendo experiencias, las cuales les dejan aprendizajes con cargas tanto negativas como positivas. 'Si las experiencias de la vida han sido más negativas que positivas, lo lógico es que por el aprendizaje que tenemos tengamos una percepción más cargada de este tipo de emoción'.

Sin embargo, ¿por qué hay personas que han vivido cosas muy difíciles y se mantienen optimistas frente a la vida? Ramón asegura que en esto tiene que ver mucho las pautas de crianza, ya que son determinantes para la forma en que se percibe la realidad. 'Más que un tema de lógica o de que crea que algo no me va a ir bien, es un tema de naturaleza emocional que va relacionado con la percepción. Y esta está fuertemente ligada con las pautas de crianza'.

La psicóloga asegura que si una persona ha tenido una crianza en la que se le ha enseñado la resiliencia, que es la capacidad que tienen los seres humanos de hacerle frente a las situaciones complejas de la vida, de 'separarse' emocionalmente para no afectarse de manera negativa y no dejarse cargar de este tipo de situaciones. 'Entonces si en lo que papá y mamá me enseñaron no está la resiliencia, la frustración, el aprender que no siempre me va a ir bien, que a veces me voy a caer, me voy a enfermar, es lógico que cuando seamos adultos tengamos mayor tendencia a una percepción negativa con base a las experiencias que vivamos'.

La recomendación de Ramón es ser consiente que todo lo que está leyendo en su realidad es el resultado de lo que percibe de manera inconsciente en su pasado, por esto señala que se debe trabajar en el perdón, en el dejar ir, en cómo las situaciones afectan emocionalmente y en hacer de la felicidad una decisión de vida. 'Tomarnos enserio el tema de que tenemos que ser felices, para que más allá de ser una persona positiva, seamos personas más proactivas en la gestión de nuestras emociones'.

Cultural

Desde el punto de vista cultural existe otra explicación para el origen de las personas negativas. Lugo señala que culturalmente la sociedad enseña a que todo no debe ser fácil en la vida, que todo se debe ganar, que todo tiene una aprobación social y cuantas más reglas se determinen es mejor. 'Cuando conoces a un hombre que te seduce, que te enamora, tienes que decir que no. Cuando te ofrecen algo en la calle, que no. Cuando te ofrecen dulce, no. Y que de lo gratis no dan tanto'.

Por situaciones como estas, el ser humano aprende a protegerse y a proteger lo suyo a través del rechazo de muchas situaciones. 'Eso implica estar todo el tiempo a la defensiva; si ves en televisión que le vendieron un lote a la gente, pues resulta que para ti no se presentaron documentos adecuados, por lo tanto no debes creer en eso', afirma la neuropsicóloga.

La experta agrega que, por cultura, en el interior son más restrictivos. 'Digamos que los cachacos son más del no se puede, uno acá en la costa es fresco, más tranquilo. Los costeños somos más del sí, sin embargo, como existen las diferencias individuales tampoco podemos generalizar'.

Los padres

Los que forman y educan a los niños determinan quién va a ser en el futuro y cuál va a ser su relación con el sí o el no. Sin embargo, los padres ya no son los que están cuidando a los hijos sino que estos están en manos de terceros. 'El padre y la madre son los encargados de la estabilidad emocional del niño, pero entonces ¿qué puede enseñarle un papá negativo a un niño?, su negación', señala la neuropsicóloga.

'Si a mí a los 30 años no me habían enseñado a montar bicicleta porque me podía caer, y crecí bien y eso me protegió, cómo cabe en mi cabeza que yo puedo enseñarle a mi hijo que salgan, que corran, que se arriesguen, que no teman. Muchas veces queremos reproducir nuestro propio esquema de crianza. Sin embargo, mucha gente tiene la habilidad y la destreza de decir a mí me privaron de muchas cosas, pero mi hijo sí va a tener acceso a eso y permite que desarrolle esas competencias', indica Lugo.

La experta recomienda a los padres que tengan dudas sobre la educación y la crianza de sus hijos visitar a profesionales de la salud mental que los pueden orientar. 'Nosotros nos preparamos para todo en esta vida, menos para ser padres', concluye.