Compartir:

En el Centro Histórico de Barranquilla confluyen funcionarios de órganos administrativos, empleados del tradicional comercio, de sedes de compañías y entidades financieras, pero también acuden diariamente numerosos funcionarios de la Rama Judicial. Todas estas personas, sumados a los barranquilleros y foráneos que llegan hasta la zona por alguna diligencia, son las que mantienen con vida el sector.

Precisamente por la denuncia desde uno de estos sectores fue que la Fiscalía Seccional Atlántico empezó las indagaciones contra un grupo de cinco personas que se dedicaban en el histórico espacio de la ciudad a la venta de agua de la llave como si se tratara de agua tratada o microfiltrada.

EL HERALDO conoció que la historia tuvo su génesis cuando algunos funcionarios de la Rama Judicial, de todos los niveles, empezaron a sentir malestares asociados a problemas gástricos, y, posteriormente, notaron inconsistencias que tenía el líquido y algunos de los envases en los que llegaba.

Según lo descrito por algunos de los afectados, el agua, algunas veces, se empezó a ver turbia, y en otras, con el paso de los días, contenía microrganismos. Tal fue el punto de la inconsistencia del producto que en una de las botellas, de acuerdo con la versión de testigos, se encontraron larvas de mosquitos, eso que comúnmente en la calle se le dice ‘agua con sarapico’.

Cabe reseñar que esta semana el CTI de la Fiscalía y uniformados de la Segunda Brigada del Ejército detuvieron a los cinco individuos en el centro de Barranquilla por el delito de imitación o simulación de alimentos, productos o sustancias, por su presunta participación en la venta del agua sin tratar.

En total fueron tres diligencias de allanamiento realizadas en la calle 32 con carrera 44 y en la carrera 46 con calle 37, en la zona del centro histórico de la ciudad, en donde uniformados, basados en la investigación de la Fiscalía (65) Seccional de la Unidad Estructura de Apoyo, EDA, consiguieron la detención de los sospechosos.

De acuerdo con las pesquisas, los sujetos, denominados ‘los Aguamanes’, utilizaban al menos tres inmuebles para comercializar y vender agua adulterada o sin tratar.

“La modalidad era utilizar los botellones vacíos de agua de las empresas de Coca Cola y Postobón, de los cuales los llenaban con agua de la llave sin ninguna clase de tratamiento. Una vez llenado el botellón, los tapaban, les colocaban fechas de vencimiento y posteriormente salían con uniformes simulando que eran trabajadores de las mismas empresas Coca Cola y Postobón a vender estos productos en las tiendas, restaurantes, estancos”, detalló el ente investigador en un reporte preliminar.

Pero, además, esa misma agua era la que llegaba a los despachos de jueces, fiscales y funcionarios públicos, así como de otros funcionarios de órganos administrativos de la zona céntrica de la ciudad.

Hay que mencionar que en las diligencias, las autoridades encontraron 70 botellones de agua llenos listos para su venta; 38 botellones vacíos, 200 tapas plásticas de color azul, 1 botella de cloro, un atomizador con líquido para roedores, entre otros elementos.

“Con esta operación neutralizamos venta ilegal de agua sin el cumplimiento de medidas fitosanitarias”, destacó la autoridad.

Los cinco sujetos detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía y, hasta ahora, se sabe que fueron imputados y quedaron vinculados a una investigación.