Una mujer solo quería tomar un taxi para ir a hacer una diligencia, pero terminó siendo víctima de un violento episodio de hurto e intento de abuso sexual.
'El viernes 5 de febrero yo estaba en la carrera 47 con Cordialidad y ahí cogí el taxi, un ‘zapatico’ que tenía los vidrios oscuros. Me subí y vi que el taxista tenía las pupilas dilatadas. Se detuvo en una estación de gasolina y en ese momento se subió otro tipo, pero todo fue muy rápido y no pude hacer nada', contó la joven a este medio.
Ella sería una de, por lo menos, 10 víctimas de tres supuestos taxistas que cogían pasajeras y en medio de los recorridos aprovechaban, al parecer, para atracarlas y abusar sexualmente de ellas en Barranquilla y su área metropolitana.
La víctima dijo que en medio del forcejeo no pudo abrir las puertas del vehículo ya que las mismas 'estaban atornilladas y solo se podían abrir desde la parte exterior'.
'Ellos me envolvieron el rostro con cinta y ahí seguí forcejeando. Mis uñas se me cayeron por la pelea porque ellos tenían más fuerza. Solo alcanzaron a desajustarme la correa que llevaba puesta', contó.
Sostuvo que por un momento perdió el conocimiento y solo recuerda cuando la encontraron abandonada en la calle 30, en una zona solitaria.
Los capturaron
Ante esta situación, la Fiscalía, la Sijín de la Policía y el Ejército desplegaron a sus investigadores quienes analizaron cámaras de seguridad, retratos hablados, y utilizaron técnicas de identificación para dar con la captura de estos sujetos.
Los capturados fueron identificados por las autoridades como Ricardo Rodríguez Gutiérrez, de 21 años, alias Menor, quien tiene un amplio prontuario judicial por delitos como lesiones personales, porte ilegal de armas, homicidio, abuso de confianza y acceso carnal violento; Jean Carlos Escorcia Nova, de 27 años, quien tiene anotaciones por hurto calificado y acceso carnal violento.
El tercer supuesto agresor es Antony Edgardo Amarís Jiménez, de 23 años, quien sería el conductor de uno de los vehículos de servicio público que eran utilizados para estos actos.
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Diego Rosero, sostuvo que dentro de las indagaciones pudieron establecer que en uno de los casos un menor de edad habría tenido que ver el momento en que su mamá era víctima de los abusos y demás actos de violencia física.
'Tenemos que mencionar que hay una mujer de nacionalidad extranjera que fue víctima de estos hechos. Aparte del acceso carnal violento, también se presentaba el hurto', afirmó.
Así mismo, el oficial sostuvo que habrá más capturas de los 'integrantes de esta organización criminal'.
Este medio conoció detalles de las investigaciones que adelantaron las autoridades para capturar a los otros implicados.
'Fue necesario obtener tres retratos hablados, ocho reconocimientos en álbumes, nueve entrevistas con las víctimas y dos inspecciones a vehículos en los que encontraron fluidos corporales, tapabocas que les colocaban a sus víctimas en el rostro, aceites lubricantes y un cinturón para mujer. Las placas de los vehículos fueron ingresadas a las cámaras analíticas de seguridad y arrojó varios puntos de la ciudad', dijo.
Al referirse a Antony Amarís, el general sostuvo que fue el primer capturado el sábado 30 de enero en el barrio La Ceiba y el 31 de enero un juez lo mandó a la Cárcel Distrital El Bosque'.
‘Modus operandi’
La fuente consultada por este medio afirmó que una de las vías en las que estos delincuentes actuaban era 'la Avenida Circunvalar, la calle 30, la Murillo, la Cordialidad, entre otras. Los sitios donde fueron abandonadas estas personas eran lugares muy desolados como la trocha El Sinaí y sectores aledaños'.
Ricardo y Jean Carlos deberán responder por los delitos de acceso carnal violento agravado, hurto agravado y secuestro simple agravado y serán presentados ante el Juzgado Séptimo Penal con Funciones de Control de Garantías de Barranquilla, el cual definirá su situación jurídica. Mientras, los investigadores le siguen la pista a otros integrantes de la banda.




















