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Cada 31 de diciembre el hogar de Martín Mestre y Nancy Vargas revive la tragedia que les llegó con el primer amanecer de 1994: su hija Nancy, de 18 años, fue llevada agonizante a una clínica de Barranquilla con una herida de bala en la cabeza.

A los dos años y seis meses un juez condenó por los delitos de homicidio y acceso carnal violento al administrador de empresas Jaime Saade Cormane, el hombre que pidió permiso a los progenitores para salir con ella.

'Hemos sufrido 23 años, hoy (ayer) tuvimos la misa de la niña, asistieron unos amigos y, carajo, me sentía como si hubiera sido ayer', manifestó por teléfono Martín Mestre Yúnez, padre de Nancy, quien a mediados del año de su muerte iba a graduarse de bachiller en el colegio Marymount.

Saade fue procesado en calidad de reo ausente porque desde la madrugada del asesinato escapó, sin que autoridad alguna lo haya localizado a lo largo de 24 años. El fallo no fue apelado por el abogado de oficio que lo representó, por eso la sentencia quedó en firme desde el primer momento y por disposición de la ley penal prescribirá si el homicida no es capturado antes de julio de 2023.