En enero de 2017 se registró un alza en los homicidios con un total de 45 en el mes. En ese entonces, el subcomandante de la Policía, el coronel José Palomino, había indicado que 'en la gran mayoría, las víctimas de estos homicidios tienen antecedentes o anotaciones judiciales y están inmersas en confrontaciones entre bandas de microtraficantes o pandillas'.
'El 60% de esas personas tenían anotaciones o antecedentes por diferentes delitos, entre ellos: concierto para delinquir, hurto, tráfico de estupefacientes y homicidio', afirmó en su momento el general Mariano Botero Coy, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla.
Luego de varios operativos en 2016, que dejaron miembros de bandas delincuenciales aprehendidos, ocho ‘Papalópez’ y 16 presuntos ‘Calabazos’, se desencadenó un ciclo de violencia para iniciar el 2017.
'Estas capturas crean vacíos de poder. Los miembros que están por debajo empiezan a intentar escalar y allí es donde se generan más homicidios', manifestó el coronel Hugo Molano, comandante operativo de la Policía de Barranquilla.
Desde la central de la Dijín en Bogotá se ordenó un operativo en febrero de 2017 que tuvo como eje central los barrios La Luz y La Chinita, con especial énfasis en el sector del ‘Milagro’ de este último, pues, según las autoridades, desde allí se estaba generando la mayor parte del crimen.
Este proceso fue remitido ante la central de Fiscalías en Barranquilla. 29 presuntos miembros de Los ‘Papalópez’ fueron identificados a través de interceptaciones de llamadas y trabajo de campo de patrullas de la Policía del sector.
El organigrama (foto) revela la estructura y la organización de la banda que se encontraba, de acuerdo con las investigaciones, perpetrando la mayor cantidad de homicidios.