Compartir:

Uno de los flagelos que a través de los años no se les ha despegado a los comerciantes en Barranquilla y su área metropolitana es el temido ‘fantasma’ de la extorsión.

A diario, según las víctimas de este delito, son varios los propietarios de establecimientos comerciales que bajan las esteras para salvaguardar su vida y la de sus familiares.

Este medio conoció que al menos 40 locales entre la capital del Atlántico y el municipio de Soledad han cerrado (en el último año) por las constantes intimidaciones de los delincuentes, quienes les piden ‘vacunas’ a cambio de dejarlos trabajar.

Para entender la nueva dinámica de este delito luego de la reapertura económica, Orlando Jiménez, vicepresidente de la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco), señaló que han recibido informaciones acerca de que varios propietarios han cerrado, mudado, mal vendido o alquilado tiendas tratando de buscar su 'seguridad'.

'Muchos de los comerciantes que viven en barrios de Barranquilla, Soledad y Malambo nos han dicho que han tomado esas decisiones', dijo Jiménez.