La inspección del cadáver de Darley María Guzmán Pérez se había convertido en un espectáculo para los habitantes del barrio La Magdalena.
Risas, gritos, tomadas de pelo, roces accidentales y voluntarios, llantos de bebé, algo de humo de cigarrillo y mucho, mucho sudor, rodeaban la escena del crimen que habían perpetrado contra la mujer de 30 años que, a las 12:30 del mediodía de este martes, yacía sin vida y tendida boca abajo sobre el pavimento.
Los testigos de aquella escena eran decenas; sin embargo, muy pocos podían dar cuenta de lo que había ocurrido a las 11:50 de la mañana, en la carrera 5B con calle 38B, cuando un hombre que conducía una motocicleta Yamaha RX de color negro habría abordado a Darley, según el informe preliminar emitido por la Policía Metropolitana de Barranquilla.
A esa hora y en ese lugar, según las autoridades, el hombre cuya identidad no ha sido revelada, habría utilizado un arma de fuego para acabar con la vida de Darley y, posteriormente, darse a la huida sin dejar mayor rastro.
Uno a uno, los familiares de Darley llegaban a la carrera 5B para ponerse al tanto de la situación y, con rostros que no reflejaban otra cosa que dolor, se sumían en largos abrazos bajo el sol de mediodía.