En una película en la que hubo drama, engaño y un traslado incógnito, se convirtió ayer el operativo de captura del alcalde de Riohacha, Fabio Velásquez Rivadeneira, quien deberá responder por irregularidades en la contratación del Programa de Alimentación Escolar, PAE, de 2016.
Su captura tuvo lugar, hacia las 8:00 a.m., en la sede de la Alcaldía, hasta donde llegaron funcionarios del CTI de la Fiscalía de Bogotá para hacer efectiva las órdenes de captura contra el mandatario y la secretaria de Educación, Dilcey Acosta.
En la investigación que lleva a cabo la Fiscalía General indagan sobre irregularidades por $1.176 millones.
Los capturados deberán responder por los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, falsedad ideológica en documento público y peculado por apropiación.
El ente investigador, a través del propio fiscal general, Néstor Humberto Martínez Neira, desde Bogotá, informó que el contrato para la prestación del servicio de alimentación escolar se firmó entre Velásquez y Saúl Ernesto Beltrán Mesa, representante legal de la Asociación Social del Caribe, por $5.713 millones, y terminó el 19 de noviembre de 2016. 'Se investigó si en colegios urbanos y rurales de Riohacha se suministraron complementos alimentarios en la jornada regular y almuerzos a los alumnos de jornada única, conforme con lo pactado en el contrato No. 002 del 19 de febrero de 2016', explicó la Fiscalía.
En octubre del año pasado Martínez había dicho que cuando comenzó la investigación se estableció que los estudiantes de las instituciones públicas de jornada única no recibían los alimentos convenidos, situación que la Alcaldía intentó normalizar a través de un otrosí, del 19 de septiembre de 2016, sin embargo la Fiscalía anunció que seguiría pendiente del contrato.
Los resultados de esa vigilancia indican que, pese a la modificación, el contratista no cumplió con la totalidad de lo pactado, ni en las fechas acordadas.
Señuelo
Tras la captura, en medio de decenas de seguidores, familiares y amigos de Velásquez que llegaron a la Fiscalía y lloraban, un pastor cristiano comenzó a orar y fue seguido por los presentes. 'Defiende Señor al alcalde electo para que salga de este lugar', clamó.
Luego, cuando se supo que Velásquez iba a ser trasladado a Bogotá para la imputación de cargos, las personas se aglomeraron frente a la Fiscal, por lo que fue necesario que interviniera el Escuadrón Antidisturbios de la Policía.
Al momento de la salida, funcionarios de la Fiscalía seccional, inexplicablemente, instalaron cartones en el parqueadero de la edificación para evitar que fueran tomadas las imágenes.
Una camioneta con vidrios oscuros fue usada como señuelo, pues esta se dirigió hasta el aeropuerto pero allí dijeron que no había ningún vuelo. Iracundo, uno de los hijos del mandatario rompió el espejo retrovisor del camión del Esmad.
Después se conoció que Velásquez y Acosta habían sido sacados por otra puerta y llevados por vía terrestre a Santa Marta para abordar un vuelo hacia Bogotá.