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El 14 de agosto de 1967 será un día inolvidable para los fanáticos del fútbol que se dieron cita en el estadio Romelio Martínez. Aquella tarde de jueves el equipo campeón de Portugal, Benfica, llegó a La Arenosa para medirse al Junior en una gira por América que tendría otros encuentros programados en Paraguay y Estados Unidos.

Ese Benfica contaba con varias figuras de la selección lusa que terminó tercera en el Mundial de Inglaterra 66, como José Augusto, Torres, Coluna y Simoes. Pero los hinchas curramberos llenaron por completo el Municipal porque querían ver al astro del momento: la Pantera de Mozambique, el gran Eusebio. Los que vieron jugar a Eusebio da Silva Ferreira, el máximo ídolo de la historia del Benfica y de Portugal, aseguran que fue el único jugador de la década de los 60 que fue capaz de hacerle sombra al considerado para muchos como el mejor jugador de todos los tiempos: Edson Arantes do Nascimento, Pelé.

'Era considerado el Pelé europeo. Ese tipo era un monstruo. Lo que se decía de él lo ratificó ese día en la cancha ante nosotros.

Ese partido me recuerda al que jugamos con el Santos de Pelé, porque el que le salía mal parado a Eusebio se lo llevaba facilito, teníamos que hacerle falta para quitarle la bola (risas). Era un jugador bárbaro, en el arranque no lo frenaba nadie, dejaba tirado al que sea', recuerda, en diálogo con EL HERALDO, Carlos Papi Peña, quien hizo parte de aquel equipo de Junior que enfrentó al Benfica de Eusebio, que el pasado domingo murió en su país.

El partido comenzó con un gol de Eusebio de tiro libre a los 8 minutos que venció la resistencia de Efraín El Caimán Sánchez. A los 17, Simoes, tras un pase de Coluna, puso el segundo para la visita. El brasileño Othon Dacunha descontaría a los 65, pero no hubo tiempo para más y el compromiso terminó 2-1 a favor de los europeos.

Aunque las Águilas portuguesas llegaban con todos los pergaminos para apabullar al elenco rojiblanco, Peña, que jugó marcando la franja izquierda de la defensa barranquillera, asegura que el partido estuvo parejo e incluso el onceno currambero no mereció perder el juego. 'Ese partido fue memorable. El estadio Municipal se llenó de bote en bote, no cabía la gente, hasta en la pista habían hinchas. Nosotros jugamos de gran forma e incluso pudimos ganarlo por goleada, pero ellos tuvieron a un arquero de apellido Henrique, que las agarraba todas y nos negó la victoria'.

'Eusebio llegaba con un renombre bárbaro, era considerado el Pelé europeo. Un jugador excepcional, con una velocidad y una gambeta tremenda. Tenía un tranco largo difícil de frenar, pero nosotros le dimos pelea', señala Papi, quien recuerda la estrategia que utilizó Junior para frenar al crack portugués.

'Para intentar detener a Eusebio le hicimos una marca escalonada y siempre con el respaldo de un segundo volante', agrega el exjugador, sin embargo, dice, que ni así lo pudieron detener.

Casi lo lesionan. Otro que tuvo la fortuna de jugar ante Eusebio fue el exdefensor tiburón Walberto Maya. 'Yo tuve la suerte de jugar dos partidos contra Eusebio, ese que jugamos con Junior aquí en Barranquilla y luego otro en Bogotá contra el Benfica cuando yo jugaba en Santa Fe. Verdaderamente ese sí fue un jugador fuera de serie'.

Maya recuerda que ese día no solo tuvo que padecer al marcar a la Pantera Negra, sino que también se llevó un susto grande cuando casi saca del partido al crack portugués.

'Era un jugador muy escurridizo que tiraba muchas diagonales, por eso era difícil marcarlo. Yo pasé un susto ese día porque en el primer tiempo le entré muy fuerte y lo vi salir medio cojo al descanso, y como todos fueron a ver a Eusebio… Me iba a pasar lo mismo que el Chato Velázquez con Pelé, que lo expulsó y la gente hizo que entrara de nuevo. Pero cuando lo vi salir para el segundo tiempo respiré tranquilo (risas). Luego, en el partido de Santa Fe, se acordó de mí y fue a saludarme'.

Considerado como uno de los mejores de la historia, Balón de Oro en 1965 y en dos ocasiones (1968 y 1973) ganó la Bota de Oro al máximo goleador europeo, Eusebio quedará en la memoria de los que lo vieron jugar en el gramado del Romelio Martínez por siempre.

'Para mí Eusebio era el otro referente futbolístico de esa época después de Pelé. Está a la par de Pelé. Si lo trasladas a esta época, mínimo era como Messi o Cristiano Ronaldo', sentencia Maya.