Los deslizamientos y el mal estado del terreno en Campo Alegre es una situación que ha afectado a las familias del sector por más de 10 años. Tras el anuncio del fallo del Juez 11 Administrativo del Circuito de Barranquilla en el que ordena la indemnización de las familias, EL HERALDO les presenta un recuento de lo ocurrido en el sector. En 2006 se reportó el agrietamiento de los apartamentos de tres conjuntos residenciales, la remoción en masa continuó y el Gobierno Distrital realizó un censo para determinar el número de casas afectadas. Ese mismo año, la administración distrital tomó la decisión de bajar el estrato para esta zona, de 3 a 2. En 2007 el Distrito de Barranquilla comienza la intervención de la zona con la construcción de canales de drenaje para mitigar el deslizamiento del terreno y evitar la afectación de más viviendas. Ese año se contrata al experto en suelos Jaime Suárez para que elabore un estudio en la zona de Campo Alegre y Ciudad Jardín. Con ese estudio se hizo un plan de obras para estabilizar la ladera y evitar que el fenómeno se extendiera a otros barrios del suroccidente. En 2009 se caen las primeras viviendas de Carson Mirador (estas ya habían sido desocupadas por la constructora) y puertas del Caribe. En 2010 la temporada de lluvias, que se fortaleció con la incidencia del fenómeno de La Niña, volvió a sacudir el sector y la tranquilidad de los habitantes. Al tiempo que en el sur del Atlántico se registraba la mayor tragedia del departamento en materia de inundaciones. En ese momento, los más afectados eran los residentes del conjunto residencial ‘Altos del Campo’, cuya entrada está ubicada frente a ‘El Tobogán’, lugar sobre el que se deslizaban pedazos de lodo. En ese mismo año se conoció el fallo del Consejo de Estado que ordenó la reubicación de las familias que residían en Altos del Campo. Ese mismo año fueron reubicadas varios de los residentes de las de Puertas del Caribe. El debate entre damnificados, representantes legales, el Gobierno Nacional y la administración ha sido constante. En el 2014 el Distrito solicitó al Gobierno declarar zona de desastre 700 hectáreas de la ladera occidental, pero el caso se remitió a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD). Desde hace 11 años el abogado Roberto Tapia ha liderado el proceso jurídico con los ciudadanos afectados, exigiéndole al Distrito y al Gobierno la indemnización de las familias. Sin embargo, el Secretario Jurídico del Distrito, Jorge Padilla, anunció que apelará la sentencia. Los afectados que recibirían la indemnización serían los propietarios de cerca de 2.000 inmuebles, que hacen parte de los conjuntos residenciales Altos del Campo, Atardeceres, Ciudad del Sol I, Ciudad del Sol II, Miraflores, Privilegios, Mirador de Campo Alegre, Colina Campestre y Puertas del Caribe, lo mismo que las viviendas que fueron construidas en el sector de manera individual.