Washington instó este jueves al ejército de Sudán a incluir civiles en el gobierno tras el derrocamiento del dirigente Omar al Bashir, que llevaba 30 años en el poder.
'Estados Unidos sigue llamando a las autoridades de transición a mostrar moderación y a abrir espacio para una participación de los civiles en el gobierno', declaró a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Robert Palladino.
'El pueblo sudanés debe elegir a sus dirigentes' y 'ha dicho claramente que quería una transición dirigida por civiles', dijo.
Palladino defendió que la integración de civiles al ejecutivo sudanés debía ocurrir antes del plazo de dos años en que los militares tienen previsto dirigir el país.
El portavoz no quiso decir, sin embargo, si una transición militar más breve sería vista con buenos ojos por Washington.
El Departamento de Estado estadounidense consideró que la caída del presidente era 'un momento histórico para los sudaneses', pero no quiso decir si lo consideraba como un golpe de Estado.
'Estados Unidos respalda firmemente un Sudán pacífico y democrático', afirmó Palladino.
La Corte Penal Internacional quiere condenar a Bashir, encarcelado por las nuevas autoridades militares, por 'crímenes de guerra', 'crímenes de lesa humanidad' y 'genocidio' en Darfur, una región del oeste de Sudán donde un conflicto ha causado más de 300.000 muertos desde 2003.
El dirigente derrocado recibió sanciones estadounidenses por su papel en Darfur, al igual que el ministro de Defensa, Awad Ahmed Benawf, que parece haber asumido el liderazgo de la transición militar.
'Estados Unidos siguen pidiendo que las personas responsables de crímenes horribles cometidos en Darfur respondan por sus actos', dijo el portavoz de la diplomacia estadounidense, sin precisar cómo.
Palladino anunció la suspensión de las próximas reuniones en el marco del diálogo con Jartum para retirar Sudán de la lista negra estadounidense de los países que apoyan el terrorismo.