Efraín Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de la primera dama de Venezuela y acusados de narcotráfico, al ser hallados con 800 kg de cocaína, asistieron este lunes al comienzo de su juicio en Nueva york.
Los abogados de la defensa de ambos sobrinos alegaron a que estos fueron víctimas de un montaje y que fueron conducidos a una trampa del Gobierno.
Los juristas contaron que sus defendidos comenzaron conversaciones con ‘supuestos narcos’ que en realidad era informantes de la DEA, quienes los convencieron de que podrían ganar incluso 20 millones de dólares a cambio de hacer nada, 'son tan estúpidos, novatos e inexpertes'.
'Hubo algunas decisiones estúpidas de mi cliente y su primo que no equivalen a una conspiración criminal', aseguró Michael Mann, abogado de los sobrinos.
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Por su parte, durante el juicio, que se estima dure hasta 10 horas, los fiscales acusaron a los sobrinos de la primera dama venezolana de que ellos 'se creían tan poderosos que podían trasladar casi una tonelada de cocaína y no ser detenidos, pero no contaban con que fueron agarrados con las manos en la masa', afirmó Bové, fiscal del caso.
Campos Flores (ahijado del presidente Nicolás Maduro y que fue criado como hijo por la pareja) y su primo Flores de Freita, que se declararon no culpables, están presos sin derecho a fianza hace cerca de un año en una cárcel federal, a pasos de donde se lleva a cabo el proceso judicial en su contra.