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En toda una atracción se ha convertido un llame de 65 libras y 91 centímetros de largo que se encuentra expuesto en un local minorista del mercado de Sincelejo.

Más allá de su peso y tamaño, que supera casi 4 veces la de un tubérculo tradicional, lo que se ha robado las miradas de los clientes y vendedores es su forma que para mucho es la de un hombre de la cintura para debajo, de ahí que lo bautizaron como 'Pata e ñame'.

Pedro Pablo Tapia, el cultivador del tubérculo, sintió una gran alegría cuando vio la grandeza del ñame que sacó de su parcela en el corregimiento Las Palmas hace 15 días.

En sus 40 años como cultivador es la primera vez que le pasa un caso como este, por lo que de inmediato decidió exponerlo en Legumbres el Gran Toly, de propiedad de Silfredo Martínez, quien le compra todos los productos del campo. 

El tamaño del ñame, según él, radica en que el hueco donde lo sembró se abonó mucho y la tierra en agradecimiento lo hizo crecer.

'Yo lo expuse para que el Gobierno se dé cuenta que en estas tierras sí se pueden hacer grandes cultivos y así se motive a apoyarnos', dijo Tapia.

Al momento de preguntarle por la forma del ñame, sonríe, y asegura que muchos manifiestan que parece un hombre de piernas robustas.

A diferencia de lo que muchos pudieran pensar este ñame no hará parte de un espeso sancocho ni le dará fuerza a un mote de queso, su dueño lo mantendrá expuesto por 15 días más en local y luego lo volverá a sembrar.

'Yo con ese ñame puedo sembrar 100 matas y aunque el tubérculo no salga del mismo grande puedo ser bueno, eso se llama experimento', concluyó. 

Tanto los clientes como los compradores ocasionales no perdieron la oportunidad para tomarse una foto con 'Pata e ñame', que convirtió a Legumbres El Gran Toly en el negocio más visitado del Mercado.