Como el título de una de las obras clásicas de Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada, es lo que le estaría pasando a la ley que tramitó el Congreso de la República para bajar la cotización en salud de los pensionados colombianos de 12 % a 4 %.
El proyecto de ley que está en su fase de conciliación en el Congreso, tuvo su complicación precisamente en esta instancia. Tras la concertación del mismo, se dispuso que se acogía lo redactado en la Cámara, la cual estableció que esa reducción sería para todas las pensiones, mientras el Senado había propuesto que fuera sólo para las pensiones hasta cuatro salarios.
Y fue precisamente ahí en donde se le dio un golpe a la ley, a la cual millones de pensionados le tenían centradas sus esperanzas.
Legislativamente se indica que una conciliación después de que haya sido aprobada por ambas plenarias no se puede reabrir, y fue eso lo que se hizo tanto en Senado como en Cámara.
Para el senador de la Alianza Verde, Jorge Iván Ospina, 'había lógica para hundir el proyecto, una mentalidad perversa se aprovechó para que los pensionados no puedan vivir dignamente'. Aunque no lo mencionó de forma directa, el senador atribuyó al ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, de liderar ese enredo legislativo.
Para Ospina, la mejor y única salida que le queda al Congreso es que 'el presidente de la República lo objete para devolverlo al Congreso y, bajo un compromiso que surta efecto, se hagan las modificaciones para que se cumpla ese objetivo'.
Así las cosas, el proyecto se volverá a poner a discusión el martes, día en que muy seguramente se enviará a la Presidencia de la República, la cual lo objetará por vicios de trámite para que vuelva al Congreso en la próxima legislatura, en donde seguramente habrá un ambiente difícil para apoyarla.