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Ver a su perro o gato juguetear por toda la casa y gozar de mucho bienestar es lo que anhela cualquier amante del mundo de las mascotas. Sin embargo, hay ciertas enfermedades que llegan a complicarlos, algunas de estas son mucho más comunes de lo que se pueda llegar a imaginar, como es el caso de las infecciones por hongos.

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Estas afecciones, también conocidas como micosis, pueden causar incomodidad y problemas de salud en nuestros amigos peludos. Afortunadamente, con el conocimiento adecuado y las medidas preventivas correctas, es posible minimizar el riesgo de infección y tratar eficazmente cualquier problema que surja.

Aunque suelen ser tratables, si no se detectan a tiempo pueden causar molestias importantes e incluso derivar en complicaciones más graves. Por eso, expertos en medicina veterinaria recomiendan estar atentos a los signos y adoptar medidas preventivas en casa, las cuales van muy ligadas a la higiene y desinfección que se realice constantemente en algunas zonas claves.

Los hongos en las mascotas pueden manifestarse de diversas maneras, por lo que es fundamental estar atento a los signos que puedan indicar su presencia. Los síntomas comunes incluyen áreas de piel enrojecida, inflamada, escamosa o con picazón.

Un dato clave para los cuidadores es que las infecciones por hongos son causadas por organismos microscópicos que pueden afectar la piel, las uñas y otras partes del cuerpo como los oídos. Tras detectar cualquier signo de alerta, es fundamental consultar a un veterinario para obtener un diagnóstico preciso.

Manuel Manzano, veterinario especialista en cuidados para perros y gatos, explica cuáles son las enfermedades de la piel más comunes en este tipo de animales y sus respectivos tratamientos. “La dermatitis alérgica es de las más comunes y se genera por picadura de pulga, los síntomas que produce son: enrojecimiento, picazón, dolor, inquietud y hasta posible pérdida de apetito. Lo ideal en este caso es darle tratamiento con antiparasitarios, se recomienda el uso de fipronil, corticoide y loratadina”.

Otra enfermedad es la pioderma, una infección bacteriana de la piel que es causada por la proliferación del estafilococo por lesiones previas en el animal. Sus síntomas prácticamente son picazón e inflamación y para su tratamiento es vital antibióticos como la amoxicilina (de uso humano es igual al veterinario). Luego el veterinario puede cambiarlo por cefalosporinas o doxiciclina. La picadura se puede controlar con loratadina.

Casos más complejos

“También está la infección por hongos (Malassezia), que además de picazón, enrojecimiento, hace que se presente olor a moho y caída de pelo. En este caso se debe utilizar un antifúngico como el Ketoconazol (10 mg/kg al día por al menos 20 días) y aplicarlo en los bordes, no solo en el centro”, detalló Manzano.

Otra enfermedad es la dermatitis atópica que es causada por alergia a factores ambientales o de contacto (polvo, collar, etc.), requiere de un tratamiento acertado, el cual se establecerá tras realizar algunos exámenes al animal.

Por último aparece la sarna sarcóptica, que es causada por ácaros que excavan túneles en la piel del perro específicamente. “En este caso el picor es más intenso, aparecen las escamas, pérdida de pelo, dolor, infecciones secundarias y anorexia. Además, la sarna se contagia a los humanos. Se deberá aislar al perro, solo una persona deberá tratarlo, usando guantes y el tratamiento dependerá de los análisis que se realicen”.

Las altas temperaturas

En nuestra costa Caribe hay un factor que puede convertirse en una verdadera amenaza y son las altas temperaturas. Es por ello que se recomienda no sacar a pasear a su animal de compañía en horas de fuerte sol, ya que esto puede complicar cualquier malestar que tenga en la piel.

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“En términos generales, no se recomienda sobrepasar el mediodía, ya que el pavimento acumula calor y se vuelve peligroso, incluso hay unas razas como bulldogs o pugs que tienen menor capacidad de tolerancia a las altas temperaturas. El pavimento caliente podría provocar quemaduras en las almohadillas o cojinetes de las patas de nuestros canes, generando dolor, desgano e incluso afectar la temperatura corporal del perro o del gato”, dijo el médico veterinario Andrés Ruiz.