Este entrenamiento permite aprender técnicas de defensa personal, mantenerse en forma y liberar los altos niveles de estrés.
Este tipo de entrenamiento está diseñado para todas las edades y cuenta con múltiples beneficios físicos y mentales.
Consumir proteínas magras y vegetales, grasas esenciales y carbohidratos que no suban los níveles de azúcar en sangre ayudan en el proceso digestivo.
El entrenamiento, que no tiene restricción de edad, fortalece el sistema cardiovascular, tonifica el cuerpo y reduce el estrés.
Alimentar nuestro bienestar interior manteniendo una estructura emocional sólida es fundamental para alcanzar una adecuada calidad de vida, independientemente de las circunstancias del momento.