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Cada vez son más las personas que se unen a la causa, que desde hace casi 50 años, persigue el movimiento LGBT a nivel mundial: una sociedad incluyente que respete los derechos de esa comunidad y su diversidad sexual.

Hoy, cuando se realizan marchas simultaneas en varias ciudades del Caribe para conmemorar el Día del Orgullo Gay -que se celebra cada 28 de junio-, cuatro personas que hacen parte de esta población decidieron contar sus historias de vida y su lucha incansable a favor de la igualdad.

Una lesbiana, un gay, una bisexual y un transgénero reflejan la ‘batalla’ de la que Colombia, y Barranquilla, no han sido ajenas. De acuerdo con Wilson Castañeda, director del colectivo Caribe Afirmativo, desde que se realizó la primera marcha en la ciudad, en 2010, la población ha logrado aumentar su visibilidad. 'En la primera marcha asistieron 200 personas, y en la del año pasado fueron cerca de 2.500', dice.

En la manifestación de hoy, que comienza a las 3 de la tarde, desde el parque Luis Carlos Galán hasta la Plaza de la Paz, se espera una participación masiva de las personas LGBT y simpatizantes de la causa, quienes este año izarán una bandera hecha por personas de la comunidad que fueron víctimas del conflicto armado.

La marcha también va para denunciar los actos de violencia, siendo el principal el homicidio. 'Barranquilla sigue siendo la ciudad con mayor número de homicidios de líderes LGBT del Caribe', expone Castañeda, y añade que en los últimos 9 años en la región han sido asesinados aproximadamente 150 personas de la comunidad, 49 en la capital atlanticense.

'Salir del clóset en esta ciudad no es fácil': Lesbiana

'Soy lesbiana y salir del clóset en Barranquilla no es fácil', asegura Silvia Solano al referirse al proceso de aceptación que inició cuando decidió hablar abiertamente de su condición sexual.

Entre más joven se es consciente de la orientación sexual, más difícil es asumirla. Según afirma la joven de 23 años.

La parte más complicada -dice- fue confesarlo ante su madre, una mujer evangélica con quien aún convive. 'Ella se tapa los oídos cada vez que quiero hablarle de estas cosas, porque está refugiada en los preceptos de la iglesia', cuenta la estudiante de Diseño de Modas.

Desde que su familia tiene conocimiento de sus preferencias sexuales ha tenido que pasar por muchos casos de discriminación y rechazo, principalmente por parte de sus parientes.

'Mi familia me ha dicho cosas muy fuertes. Han deseado que me violen en la calle para que sepa lo que es tener a un hombre, e incluso me han deseado la muerte, entre muchas otras igual de denigrantes', comenta.

Una situación que ella considera es producto del accionar de la iglesia a la que su madre y demás familiares profesan fe. 'Las iglesias acostumbran a las personas a juzgar cuando no debería ser así. Eso le ha pasado a mi mamá, y me ha dificultado el llevar una vida completamente normal', asegura Silvia, quien siente que le ha tocado tener una doble vida debido al rechazo que recibe de sus seres más allegados.

Es por eso, que Solano se declara totalmente a favor de los colectivos LGBT y de la participación activa en la comunidad, 'sobretodo en una ciudad como esta donde aún falta tanto para que las personas entiendan qué es ser una persona LGBT', agrega.

Contrario a lo que piensa la sociedad barranquillera, ser lesbiana no es ser 'amachada' ni significa tener que vestir y actuar como hombre o ser ruda. 'Quiero que aprendan a diferenciar entre qué es identidad de género e identidad sexual', expone la también integrante de la mesa LGBT del Atlántico, quien además expresa que espera que en su ciudad natal se ofrezca una formación integral a todas las personas para que se erradique la ignorancia y la discriminación. Finalmente, Solano manifiesta que 'considero firmemente que con mi buen ejemplo voy a causar un gran impacto en mi mamá y voy a derribar todos los estereotipos que ella tiene un su cabeza'.

'Todos tenemos que reeducar a la sociedad': Gay

A sus 21 años, Adel Farouk ha decidido que es hora de que toda su familia se entere de su orientación sexual, pues a pesar de que sus padres ya lo saben y lo aceptan, aún queda una pequeña fracción de su núcleo familiar que no se lo imagina.

Para el estudiante de Licenciatura en Idiomas de la Universidad del Atlántico nunca fue un secreto que no se sentía atraído por las mujeres, por eso nunca funcionaron las relaciones heterosexuales que intentó tener.

Y -para su fortuna- sus padres tomaron bien su confesión, aunque siempre están preocupados por la discriminación que puede sufrir en una sociedad que todavía ve con desprecio a los homosexuales.

'Todos tenemos que empezar a trabajar y a reeducar con el ejemplo', dice Adel, integrante de la mesa LGBT del Atlántico y del colectivo Caribe Afirmativo.

Según el joven activista de 21 años, la manera más sencilla y más urgente para crear conciencia en la sociedad es cambiar el lenguaje 'cortante y supremamente disgregativo' por uno más inclusivo. Asimismo, Adel quiere que se entienda que no solo existe la heterosexualidad, y que 'se debe crear un espacio diverso donde convivamos todos', manifiesta.

Además, quiere que se rompan aquellos estereotipos que los tachan de violadores de menores y de enfermos. 'Es mentira de que si eres gay vas a morir de SIDA. Muchos heterosexuales viven con SIDA o VIH', expresa.

Muestra de que este último estereotipo aún esta demasiado cimentado en la comunidad es el hecho de que hace un par de semanas a Adel se le negara la posibilidad de donar sangre debido a su preferencia sexual.

Según cuenta, en un puesto del Banco de Sangre del Atlántico, ubicado en la Plaza de la Paz, no le permitieron realizar el procedimiento tan pronto como se enteraron que es gay. 'Me dijeron que los homosexuales tenemos un mayor grado de propensión a contaminación por la zona en la que tenemos sexo', manifiesta indignado Faruk, que se sintió discriminado.

Desde el 2012 tanto el Ministerio de Salud como la Corte Constitucional, mediante la sentencia T-248/2012, aseguran que todos, incluso personas de la población LGBT, pueden donar; porque el banco de sangre tiene la responsabilidad de verificar que cada pinta de sangre donada sea apta.

'Entonces aunque la constitución avance, si la sociedad no lo hace a la par, no hacemos nada', concluye.

'No solo nos definen nuestras preferencias': Bisexual

Cindy Martínez, una joven de 24 años, mantiene en secreto su verdadera identidad, porque todavía prefiere que su bisexualidad permanezca en el anonimato -al igual que muchas otras personas que comparten esta misma preferencia-. 'Tal vez es más difícil hablar de que se puede sentir atracción por los dos sexos', argumenta.

La administradora de empresas cuenta que al principio -como le inculcaron desde pequeña-, trató de buscar un hombre para tener una relación sentimental formal.

Sin embargo, desde muy joven se sintió atraída también por las mujeres. 'Era un poco confuso por aquello de la amistad entre mujeres, pero sí sentía que era algo más intenso. A pesar de eso nunca me he cerrado a la posibilidad de tener una relación heterosexual', asegura. Martínez ha tenido varios novios que 'me llegaron a gustar bastante, aunque hasta el momento la mayor afinidad se me ha dado con las mujeres', con quienes ha logrado entablar relaciones largas, incluso de más de dos años.

A los 19 años Cindy tomó la decisión de sincerarse con sus padres, lo cual terminó siendo 'algo así como un caos'. Dada su reacción, y por miedo a que le retiraran el apoyo, ha tenido que hacerles creer que esa etapa pasó y 'que ya no quiero nada con las mujeres. Pero la verdad es que actualmente tengo novia, con quien he compartido por más de un año'.

Martínez manifiesta que tratar este tema con su familia es un poco complejo, ya que son 'personas muy conservadoras que no aceptan que yo esté con alguien de mí mismo sexo, pues según la biblia lo mandado por Dios es que la pareja la conforme el hombre y la mujer'.

Pese a eso, espera que pronto pueda decir la verdad a sus padres, pues 'es muy agotador estar escondiéndose y a mí me gustaría estar en la calle con mi pareja y poder demostrarle afecto sin pensar en que eso me ocasionará un problema'.

Por último menciona que uno de sus mayores deseos es que la sociedad sea más tolerante. Ella nunca pensó que podría enamorarme tanto de un hombre como de una mujer. 'Quiero que entiendan que uno no escoge estar y sentir cosas por x o y persona', y añade que no es fácil sentir el rechazo que genera su orientación, pues 'a nosotros no solo nos definen nuestras preferencias'.

'Somos personas igual que los demás': Transgénero

Cuando a penas entraba a la adolescencia, Franklin Antonio López, se dio cuenta de que su mente y su cuerpo no concordaban del todo. Desde niño, y sin saber lo que significaba ser una persona transgénero, dejó de lado la ropa masculina para empezar a utilizar prendas de niña.

'Desde que tuve uso de razón me incliné por cosas femeninas, y empecé la transición a los 14 años cuando decidí decirle a mi mamá acerca de mi condición sexual', afirma la joven de 27 años, quien cambió su nombre por Shakira Margarita.

Después de comenzar el proceso psicológico y de adaptación a la que sería su nueva vida, Shakira inició el cambio físico y hormonal que le impediría desarrollar algunas características masculinas como la voz.

'Mi mamá me apoyó mucho en la transición. Hasta el momento, nadie de mi familia me ha rechazado y eso es lo más importante', asegura.

López, quien se desempeña como estilista en Malambo, Atlántico, es la creadora de Fundesmal (Fundación para el desarrollo de Malambo), con la cual aboga por los derechos de las mujeres ‘trans’ de su municipio. Además, hace parte del grupo Caribe Afirmativo y de la mesa LGBT del Atlántico desde hace más de cuatro años.

'Mi lucha es contra la discriminación de las mujeres ‘trans’', afirma Shakira, quien quiere empezar a estudiar para ser trabajadora social.

Ese deseo se convirtió en una batalla contra el Estado, especialmente contra el sistema de salud que subyace de éste, pues en repetidas ocasiones los centros de sanidad se han negado a atender a la población transgénero, porque 'piensan que las chicas ‘trans’ o la población LGBT estamos infectados de VIH o que somos violentas', explica.

Por último, López habla sobre las ideas que le gustaría erradicar de la comunidad colombiana, principalmente de la atlanticense. En este sentido, ella dice que quiere 'derribar ese mito de que las mujeres ‘trans’ somos las que transmitimos la enfermedad', y hace un llamado para que las entidades públicas se involucren en el proceso de educar a policías, directores de hospitales, Secretarias de Educación y demás, 'de que nosotros no somos extraños, somos personas iguales a ellos, y que contamos con los mismos derechos', concluye.

Origen del día del orgullo gay

Hace 46 años —el 28 de junio de 1969— un grupo de policía irrumpió en el pequeño bar gay neoyorquino ‘Stonewall’, donde agredieron a cientos de personas por su orientación sexual, que en esa época era considerada como delito por la legislación de la ciudad y de muchos otros países. Cerca de 300 hombres y mujeres, en su mayoría transgéneros, fueron arrestados en ese suceso, lo que provocó tres días de protestas en contra de la discriminación del Estado. Durante las marchas los manifestantes gritaban la expresión ‘Gay’, que originalmente traducía orgullosos. Desde ese momento se les comenzó a llamar así a los homosexuales, y se estableció la celebración del Día del Orgullo Gay en todo el mundo.