La representante de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Juliette De Rivero, envió un mensaje de repudio por la masacre de cinco personas perpetrada el pasado sábado en la vereda Oropoma, en Ábrego, Norte de Santander.
Recordó la directiva del ente multilateral, además, las alertas que viene haciendo la Defensoría del Pueblo desde el año pasado sobre la situación de riesgo en el Catatumbo.
'Hacemos un llamado a las autoridades para que investiguen y sancionen a los responsables', agregó De Rivero, quien afirmó que las Naciones Unidas hacen seguimiento a la situación para que se garantice el derecho a la vida.
A su vez, el defensor del pueblo, Carlos Camargo, rechazó lo ocurrido y exhortó a las autoridades 'a dar con los responsables de tan lamentable hecho y a tomar medidas que garanticen la protección de la comunidad. Enviamos nuestro sentido pésame a las familias de las víctimas y condenamos estas actuaciones que enlutan el país'.
Puso de presente el jefe del ente del Ministerio Público que en el sector de los hechos, que hace parte de la vía nacional que comunica los municipios de Abrego y Ocaña, se han presentado este año dos homicidios más y un secuestro.
Finalmente, reiteró que la Defensoría 'había emitido la alerta temprana 024 de 2019 para Ábrego sobre la presencia de grupos armados ilegales'.