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El Liverpool mantiene su rutina, ganador por 2-0 y por eficacia contra el Newcastle con los goles de Alexis Mac Allister y Dominik Szoboszlai y previsible campeón de la ‘Premier League’, en la que agrandó su diferencia sobre el Arsenal, segundo, hasta los 13 puntos, como un líder irrebatible con 20 victorias en 28 partidos.

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El equipo de Arne Slot no necesitó una gran actuación, tampoco una cantidad de ocasiones excesiva, ni siquiera un dominio incontestable del encuentro, sino un ejercicio absoluto de efectividad (sus dos remates a portería fueron gol en los primeros 62 minutos) para doblegar al ahora sexto de la clasificación. Es la superioridad este curso del Liverpool.

El fútbol es pegada. Al Liverpool le sobró este miércoles. En posesiones por encima del 80 por ciento en los primeros diez minutos, lo más valioso fue su efectividad. Su primer remate fue gol. El 1-0. El pase fue de Luis Díaz (la tercera de la temporada del extremo colombiano, que añade 13 goles), el tiro solitario en el área de Dominik Szoboszlai, sutil y afortunado.

Dio la sensación de que Nick Pope, el portero del Newcastle, reaccionó tarde y mal ante el remate con la izquierda del internacional húngaro, cuyo golpeo fue flojo y centrado. Una concesión inasumible contra el líder, el único favorito, seguramente el futuro campeón, de la ‘Premier League’ de esta temporada. Es invencible desde septiembre en su terreno.

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Porque el Newcastle reaccionó por momentos. Fue capaz de irrumpir en el otro área con claridad. No con contundencia. Callum Wilson falló el 1-1 poco después del 1-0. A la media hora, volvió a perdonar en su duelo ante Alisson. Es la diferencia entre un equipo que va a ser campeón de la ‘Premier’ y un aspirante a la plazas de la ‘Champions’.

No es un detalle, es mucho más. Es la cualidad más indispensable del fútbol. Después amenazó Szoboszlai con el 2-0. Su tiro con la derecha, ajustado, de nuevo tocado, tomó una rosca de dentro hacia fuera que lo alejó a saque de puerta, entre las contadas ocasiones de la primera parte, finalizada con la mínima ventaja. No mereció más el líder hasta entonces.

Su segundo remate fue el 2-0. Lo originó y lo culminó Mac Allister. La recuperación y el avance del campeón del mundo argentino comenzó en medio campo, conectó en el área con Mohamed Salah y remachó con la derecha, fuera del alcance de Pope, cerca de la escuadra. El quinto gol de la temporada de Mac Allister. La vigésima segunda asistencia del atacante egipcio en esta campaña, en la que, además, ha aportado ya treinta goles.