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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la imposición de aranceles del 10 % para las importaciones de Colombia Argentina, Brasil y Chile, entre otros países latinoamericanos, como parte de una batería de aranceles “recíprocos” en todo el mundo.

Durante una comparecencia en la Casa Blanca, Trump justificó esta medida porque, según dijo, estos países contemplan aranceles del 10 % para productos estadounidenses.

De acuerdo con gremios colombianos especializados en comercio exterior, para Colombia esto representa una mala noticia, ya que se está restringiendo y colocando barreras al comercio del país.

Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), manifestó que esto no resulta bueno, ya que el comercio libre y abierto beneficia a todos.

“Pero, que se haya impuesto un arancel base del 10 % frente a todos los países nos deja en igualdad de condiciones, y depronto aquellos países que tienen aranceles más altos quedan en desventaja frente a los que tienen la base general. Creo que hay que mirar cómo desarrollar una estrategia diplomática frente a Estados Unidos para ver la posibilidad de eliminar este arancel”, detalló Javier Díaz.

En ese sentido, agregó que lo que se viene ahora es lograr un puente diplomático por el lado del Gobierno de Colombia con Estados Unidos, y también de paso poder diversificar de la producción colombiana en el largo plazo.

De acuerdo con Victoria Ibañez, directora de AmCham Atlántico y Magdalena, esto podría afectar la exportación de productos nacionales hacia Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales.

“Entre los sectores más impactados podrían estar el agrícola, textil y manufacturero, que dependen en gran medida del acceso preferencial al mercado estadounidense”, detalló.

A su vez, manifestó que es fundamental analizar que, si bien la medida podría aumentar los costos para los exportadores colombianos en ciertos productos, el hecho de que los aranceles sean globales y afecten a todos los países de manera similar, permite que Colombia siga siendo competitivo frente a sus competidores.

Bruce Mac Master, presidente de la Andi, sostuvo que esto es sin duda un hecho importantísimo, afirmando que “es probablemente el hecho después de la Segunda Guerra Mundial más disruptivo en términos de efectos sobre los mercados de comercio internacional”.

“Tendremos que con mucha serenidad evaluar realmente cómo logramos aumentar nuestra competitividad y logramos además poder vender nuestros productos en los mercados internacionales”, señaló Mac Master.

Aconsejó que el gobierno colombiano con madurez y con mucho análisis defina alrededor del sector empresarial y con el sector empresarial; y los exportadores una estrategia que sea la estrategia para implementar de aquí en adelante y poder mantener los niveles de empleo, los niveles de producto, y los niveles también desde el punto de vista fiscal de recaudo para la nación y por supuesto la competitividad de todo el país.

Expertos como María Paula Sánchez, socia de Comercio Exterior de Posse Herrera Ruiz, sostienen que según las estimaciones iniciales, el impacto de estas medidas en la economía colombiana sería moderado, considerando la situación de otros países y nuestras ventas externas a Estados Unidos.

“El incremento del arancel podría reducir la demanda, aunque existe la posibilidad de que los consumidores estadounidenses absorban parte del aumento en los costos. No obstante, podrían surgir efectos positivos indirectos para algunos productos colombianos, debido a los mayores aranceles impuestos por Estados Unidos a otros países competidores”, dijo Sánchez.

Añadió que los sectores más afectados serían aquellos distintos a la minería y el petróleo, que dependen fuertemente del mercado estadounidense como textiles, manufacturas, flores y algunos productos agrícolas procesados.