El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió la autonomía e independencia del Emisor tras las declaraciones días atrás del presidente Gustavo Petro criticando la decisión del Banco de mantener la tasa de interés al 9,5 %.
Durante el acto de instalación del Congreso de Asofondos celebrado en Cartagena, Villar aprovechó para comentar las sindicaciones que se han hecho a la Junta, y, de manera especial, a algunos de sus miembros sobre supuestas intenciones políticas en la decisión de mantener estables las tasas de interés en la sesión que se llevó a cabo el pasado lunes 31 de marzo.
“Mi reacción frente a esas sindicaciones es de respaldo contundente a la institucionalidad de una Junta que actúa con criterios técnicos y con un mandato muy claro asignado por la Constitución, el cual consiste en velar por el poder adquisitivo de la moneda, en coordinación con la política económica general. Ninguno de los miembros de la Junta Directiva, exceptuando al Ministro de Hacienda, es representante en su seno de un gobierno particular o de eventuales partidos de oposición. Al respecto la Constitución es absolutamente clara en su artículo 372 cuando afirma que “Los miembros de la junta directiva representarán exclusivamente el interés de la Nación”, precisó Villar en su intervención.
Recordó en su discurso que tiene el gran honor de haber sido miembro de la junta directiva del Banco de la República durante 12 años en calidad de codirector y más recientemente durante más de cuatro años en el cargo de gerente general.
“Puedo decir con toda claridad y contundencia que en todo ese período de más de 16 años nunca he visto que algún codirector, o la junta como institución, actúe con interés diferente al de lograr lo mejor para la Nación y para el conjunto de sus habitantes. El propósito de todos y cada uno ha sido siempre cumplir con el mandato constitucional de velar por el poder adquisitivo de la moneda y buscar que ello sea compatible con el mayor crecimiento sostenible de la producción y del empleo”, manifestó Leonardo Villar.
En ese sentido, agregó que los miembros de la junta han contado con el apoyo del que considera, el mejor equipo técnico de economistas que existe en el país.
“Cada una de las decisiones que adopta la Junta cuenta previamente con un documento de recomendación de ese equipo técnico, recomendación que no necesariamente es adoptada, pero sí es un punto de referencia de gran importancia y da los mejores elementos de juicio posibles para que los miembros del directorio voten a su mejor saber y entender, bajo el principio del mejor interés de la Nación y de cumplir con el mandato constitucional”, indicó el gerente del Banco de la República.
También señaló que en los últimos 25 años, a todo lo largo del presente siglo, el mandato de velar por el poder adquisitivo de la moneda se ha operacionalizado por parte de la Junta a través de lo que se conoce como estrategia de inflación objetivo, encaminada a mantener una inflación alrededor de 3 %, con flexibilidad en la tasa de cambio y con la tasa de interés de muy corto plazo como instrumento principal.
“Desafortunadamente, cuando la inflación es superior a la meta se hace necesario mantener una política monetaria contractiva para bajarla. El costo de esa política contractiva en términos de sacrificio de corto plazo de actividad productiva puede hacerse mayor y más duradero en algunas circunstancias. Ello sucede por ejemplo cuando los precios y los salarios están fuertemente indexados a la inflación del pasado. Sucede también cuando hay aumentos en los márgenes de riesgo país generados por factores de incertidumbre global o por factores idiosincráticos tales como aumentos en la deuda pública y déficits fiscales superiores a los previstos. Condiciones como éstas imponen una mayor carga a la política monetaria en su propósito de bajar la inflación al nivel deseable y recuperar por esa vía la posibilidad de crecer más a mediano y largo plazos”, sostuvo Villar.